El domingo 25 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva ganó la segunda vuelta presidencial de Brasil con 51.74% de los votos válidos, contra 48.26% de Flávio Bolsonaro, con el 97.69% de las secciones escrutadas. La diferencia supera los cuatro millones de votos y le da a Lula un cuarto mandato. En la primera vuelta del 4 de octubre Lula había quedado segundo, con 45.16% frente al 47.03% de Bolsonaro, y según la agencia EFE es la primera vez desde el fin de la dictadura militar que quien termina segundo en la primera vuelta gana el balotaje. Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, había prometido indultar a su padre como primera medida de gobierno.
Esta semana abre con una elección decidida entre dos mitades casi parejas del país, una escena muy libriana. Venus, el planeta de las preferencias y los valores, se volvió retrógrada el 3 de octubre a 8° de Escorpio, un día antes de la primera vuelta, y el domingo 25 a las 3 de la madrugada (hora de CDMX) regresó a Libra, el signo del equilibrio entre dos partes y de las decisiones entre dos opciones. Una retrogradación de Venus revisa lo que se había elegido, y en Brasil el orden de la primera vuelta se invirtió: quien iba segundo terminó primero.
Ese mismo domingo 25, a las 22:12 (hora de CDMX), llega la Luna llena a 2° de Tauro, frente al Sol en Escorpio. Tauro habla de lo que se tiene y se quiere conservar: la estabilidad, el trabajo, el dinero que alcanza. Escorpio habla de lo compartido y de los cambios de fondo. Una luna llena muestra lo que ya está completo, y esta lo hace sobre un resultado que cierra una campaña. La Luna queda en cuadratura con Plutón en Acuario, el planeta del poder y de las estructuras colectivas, y el lunes 26 hacia las 7 de la mañana el Sol hace la misma cuadratura con Plutón, un tránsito que mantiene el tema del poder y del cambio durante los primeros días después del conteo.
Mercurio, retrógrado en Escorpio desde el sábado 24 de octubre, pide revisar con calma la información antes de darla por cerrada: las cifras finales, las declaraciones de cada lado y lo que se prometió en campaña. Mercurio y Venus vuelven a moverse hacia adelante el 13 de noviembre, Venus a 22° de Libra y Mercurio a 5° de Escorpio. Hasta entonces el cielo favorece releer lo decidido, ver qué valores se eligieron y qué se está dispuesto a sostener.