Sumérgete en los primeros suspiros antes del nacimiento de este blog
2006
Aquí deberían estar las rosas

La posibilidad remota de encontrar la certeza en tu memoria
ha permitido dejar tus ideales a un lado.
Las sombras aún temen salir al sol
sin maquillarse.
No están listas para ti;
nunca lo han estado.
Lloran por sus venas
el sudor que las embarga.
Lo lamentan,
lo lamentan.
No saben hacer más ante la desgracia.
El fin de la tormenta ha impedido
que las olas regresen a su mar
encandilado.
Yo quisiera saber, hombre mío,
¿dónde es que has olvidado
el otoño que inventaste?
Viejo árbol que bien miente
por fuera la salud de su corteza,
pero que muy dentro
está muriendo
con el paso de los años.
Cada anillo es la historia de tu vida.
No sabes borrarlos y es normal
si careces de experiencia.
No puedes seguir reteniendo el caer
de las hojas muertas.
Ya no más,
ya no más.
No podrás seguir fingiendo ante todos tu flaqueza.
Siempre fuiste árbol de raíces gruesas,
¿pero qué te dice el tiempo
cuando hace caer tus frutos?
No todo está acabado,
aún sirves de algo, viejo mío.
Eres madera útil para calentar
el futuro de tus hijos.
Estás de pie
en un suelo que no es el tuyo.
Elegiste siempre hacer germinar tu semilla
en las tierras que visitaste.
Siempre serio.
Siempre seguro.
Nada hubiste de temer aún cayendo al precipicio.
Muchas gracias por haber sido
un gran padre.
Espero yo haber sido para ti un buen hijo.
No te lo he dicho nunca
y jamás te lo diré,
porque ninguno de los dos hemos sido buenos para estas cosas,
pero aprovecharé la oportunidad
para decirte que hice este poema
cuando aquí deberían estar las rosas.
26/07/2006
Astronauta

Perdido en la ciudad
se encuentra un astronauta.
Sin órbita,
sin misión.
No hay destino que lo espere el día de hoy.
Quizá no sea verdad
lo que los astros guardan en su alma.
Sin luna.
Sin sol.
¿A dónde irá el astronauta
el día de hoy?
El espacio es un destino
para el astronauta muy distante.
Sin fin.
Sin inicio.
Las estrellas se quedarán aguardando
la llegada de su visitante.
La nave está vacía,
el conteo ha sido suspendido.
No hay prisa
cuando no hay motivo.
¿Quién te observa, astronauta,
con ese paso tan seguro?
Mientras te abres paso entre la gente
surge la pregunta que se hace todo mundo:
«¿acaso él ya ha perdido la esperanza?».
El cielo azul, despejado.
El universo oscuro aguardando.
Sin tiempo,
sin sueños.
Un entrenamiento que a fin de cuentas
no ha valido el esfuerzo.
El viento corre lento
cuando no hay nadie a quien esperar.
Regresa a completar tu tarea
de viajar por el espacio sideral.
Despega, astronauta.
Despega y entra al espacio.
Viaja a la luna
y observa la constelación.
Muchas veces uno se queda ciego
de contemplar con tanta admiración.
Despega, astronauta,
viaja a otro planeta
y dime con el corazón,
si lo que tú ves es real
o sólo parte de tu imaginación.
Hoy no es lunes

Me levanto
y me dirijo al calendario.
Hoy no es lunes
y no sé por qué.
Qué difícil es enfrentarse
con esto a diario.
Es un día extraño.
Los objetos no están en su lugar.
Parpadeo y miro otra vez
y todo vuelve a la normalidad.
Quisiera saber por qué.
Afuera está nublado,
las almas se han perdido
entre lo que es decir y hacer;
divagando, piden un auxilio
que jamás habrán de ver.
El sol está cansado
de venir siempre del oriente.
La luna está esperando
bajar algún día al horizonte.
Lágrimas nocturnas,
como lluvia de diamantes.
Eran éstas diosas diurnas
que protegían sueños estelares.
Tenía que suceder.
Hoy no es lunes
y no sé por qué.
Quisiera que fuera ayer
para buscar si estuvo allí.
El reloj funciona
pero no se mueve.
La gente avanza
pero se detiene.
Quisiera saber por qué.
Las horas ya no tienen rostro,
la semana se ha quedado sin un día;
al mes le hacen falta cuatro,
al año, ni se diga.
Tenía que suceder:
hoy no es lunes
y no sé por qué.
¿Se ha quedado acaso en el ayer
o estará en el provenir?
Alguien ha borrado el lunes.
La semana ahora empieza en martes.
La alteración de toda una vida
donde ya nada es como antes.
Esto tenía que suceder.
Hoy no es lunes
y no sé por qué.
Qué difícil es preguntarle al calendario
algo que jamás habrá de reconocer.
Ahora espero diario
por la llegada de un lunes para vivir.
¿Se quedó acaso en el ayer
o estará oculto en el porvenir?
El destino es así

Un día te levantas,
sales a la calle
y te toca morir.
Qué lastima;
el destino es así.
Un día no lo esperas;
el amor te deja
y se burla de ti.
Qué lástima:
el destino es así.
Un día en el camino
conoces a alguien
con quien serás feliz.
Qué suerte:
el destino es así.
Mientras tanto,
yo estoy solo,
esperando por alguien
que quiera estar a mi lado.
Mala suerte:
el destino es así.
El tiempo a la espera

Agujas de cristal que se clavan en mi piel
son motivo de una penitencia
con la que he de cargar.
Cuerpos luminosos flotando sin cesar
en una memoria que recuerdo no ha de contener.
De la contemplación surge el sentimiento.
Una sensación inútil de recuperación.
Quizá la vida sea algo más que amor
o seguir guardando para siempre
un resentimiento.
Un cuerpo mutilado colgando de un árbol;
el olor fétido se dispersa.
Nunca nadie quiere hacerse daño
y si lo hace nunca piensa
en consecuencias.
La ciudad se pudre.
Avanza el tiempo pero nos quedamos esperando.
Un joven se acerca a mí
y pregunta qué hago aquí sentado.
No soy muy buen conversador,
pero tengo ganas de probar su piel,
fundirme en su sudor
y perderme en sus ojos dulces
color miel.
Pone su mano en mi rodilla
y, ahora que lo pienso,
parece menor que yo.
No estoy para esto;
sólo quiero que termine
por el día de hoy.
Después del acto,
me doy asco.
Las sábanas de nuestro universo
están impregnadas
de un olor que no puedo soportar.
Me levanto;
sólo quiero encontrar un lugar
donde vomitar.
En el camino encuentro un espejo.
Soy yo,
un lánguido muchacho
que nunca dice no.
Soy yo,
y dentro del espejo
también lo encuentro a él:
un muchacho perdido
en el corazón de una mujer.
La próxima víctima de un crimen,
cuyo motivo jamás llegará a comprender.
Rosa violeta

Un cazador e sueños
camina por el campo
y observa una rosa roja:
hermosa,
perfecta;
ideal para él.
La rosa lo mira preocupada;
sabe lo que su destino
habrá de ser.
La rosa es raptada
y despreciada.
Luego se marchita
y cae inútil
a lo que alguna vez
fue su hogar.
Un cazador de sueños
camina por el campo
y observa una violeta:
hermosa,
perfecta,
ideal para él.
A la violeta le preocupa que la mire.
El cazador desconoce los motivos
de lo que la violeta es capaz de hacer.
Se tiñe de rojo la violeta,
mientras la rosa roja ha perdido su color.
Fin

Por siempre habrá de transcurrir el fin.
Darle poco tiempo es el fin.
Una historia comienza por el fin.
Uno nunca sabe cuándo será el fin.
La sirena tiene un sueño del fin.
El delfín oye a la sirena presagiar el fin.
Un hombre ha encontrado la clave al fin.
Nada es principio ni fin.
Al fin.
Indescifrable

Hoy no llueve, porque hoy no es como ayer.
Hoy no hay viento, porque la tormenta terminó.
Hoy no hay sol, porque la nube lo cubrió.
Hoy no hay tú, porque no eres como yo.
Hoy no hay agua, porque ha dejado de caer.
Hoy no hace frío, porque el glacial se derritió.
Hoy no hace calor, porque ayer no es como hoy.
Hoy no soy, porque no eres como yo.
Indescifrable soy.
Sólo dime dónde estoy.
Y yo podré decirte
qué pasa con esta relación.
Relaciona esto que pasa
y dime si puedo yo
decirte dónde solo estoy.
Jacaranda

Nace un día
de sol y calma.
Abajo hay una alfombra violeta,
y arriba está la jacaranda.
El viento la levanta,
la lluvia la hace caer al suelo.
Debajo de las pisadas
está la jacaranda.
Espectáculo divino
de arcoíris inmutable.
El cielo es muy pequeño
para lo que en tu belleza cabe.
Juega el niño,
te contempla el enamorado,
te desprecian los que no saben
que no sólo en el cielo están los ángeles.
Quisiera detener el tiempo
para ver siempre tu cara:
detener eternamente este momento
y admirar esta bella jacaranda.
Los insectos buscan el néctar,
los hombres pisan la flor.
Naturaleza sabia que siempre ha sabido
otorgarle a quien lo merezca tu color.
Cae la tarde,
el sol y la calma.
Abajo hay una alfombra violeta
y arriba no ha quedado nada.
Después de la tormenta

Después de la tormenta
queda el silencio.
Aire de dolor;
angustia,
destrucción.
Después de la tormenta
llega la agonía,
se desvanece la vida
y queda expuesta la muerte.
Después de la tormenta
llega el hambre,
la enfermedad,
la peste.
Después de la tormenta
queda la duda
y la esperanza de que algún día
llegue la ayuda.
Después del sufrimiento
llega la calma.
Vaquero

Vaquero de alas verdes,
sube a la montaña
y dime que me quieres.
Tu rostro es una nube;
tu corazón, el pétalo de una flor.
Tu cuerpo, dulce nieve
que se derrite en mi calor.
No escondas tu interior.
Ama lo infinito;
ama de una vez por todas,
que no habrá otra oportunidad.
Dale fuerza a la melodía
que siempre quiero escuchar.
Finge,
hazlo bien.
No entiendo tus razones;
quizá no sea normal.
¡Oh, el viento no deja de soplar!
El río corre furioso,
el sol quema mi rostro.
Siguiendo la ruta del arrepentimiento
no llegamos a la luna.
Campanas anuncian lo que no será.
El tiempo avanza a lo que ya pasó.
Los sueños se deshacen en coral.
La realidad se suma al corazón.
Levántate y danza.
Crea fuego con la mente.
Es único lo que solamente
el hombre no puede dejar.
Max

Max
Ven,
que te llamo.
Yo te proclamo presidente
o rey
o emperador.
Ven,
que te quiere
este pueblo que no sabe
lo que tiene.
Ven,
sangre azul,
que cuando llegues aquí
serás mortal
y te tocará morir.
Títere de seda,
déjame guiarte.
Toma lo que quiero
y disfruta mientras puedas.
No juzgues a tu especie
por no querer ser tu aliado.
Entiende que eres tú el enemigo
y no tu homólogo el bandido.
Tu ingenuidad no será excusa
para lograr nuestro objetivo.
Firma en blanco,
no preguntes por qué,
que la verdad a veces es como el café:
muchas veces muy amarga,
pero con azúcar la hemos de beber.
La guerra se aleja,
la guerra se acerca;
atrae consigo las abejas.
Eres miel,
no tienes colmena.
Eres un rey traído de tierra ajena.
Nunca puede haber dos soles
que iluminen la misma tierra.
No puede haber dos hombres
que quieran entrar al cielo
por la misma puerta.
Paloma, vuela,
vuela que te hacen daño.
Pide ayuda todo lo que quieras,
que nadie te hará caso.
Inocente hombre,
Despierta de tu sueño;
para siempre
vivirás en nuestro recuerdo.
Girasoles en la luna

Cada vez que miro al cielo,
no hallo respuesta alguna.
Lo único que veo
son girasoles en la luna.
Falsos destinos
se encuentran a la espera.
Observan detenidos
mientras voltean.
Un valle siniestro,
un enigma que te mantiene despierto.
Miradas que te observan.
Escapas,
pero solo das vueltas.
Lo peor de todo
es que aún no te das cuenta.
Etcétera

Yo tengo lo que quiero:
amor, familia,
amigos, suerte, sueños,
belleza y vida.
Una vez más
regreso adonde empiezo:
amor, etcétera
De noche

De noche
las luces iluminan la ciudad.
De noche
las mariposas salen a cazar.
De noche
los monstruos se visten de ángeles.
De noche
el amor es un producto
que todos quieren comprar.
De noche
la gente espera una oportunidad.
De noche
ya no es presa la verdad.
De noche
la gente duerme sin hogar.
De noche
yo recorro la ciudad.
De noche
veo la gente pasar.
De noche
me dan lástima los demás.
De noche
ya no existe el pudor.
De noche
cambia de color el camaleón.
De noche
las miradas atrapan la moneda.
De noche
se venden las rosas negras.
De noche
veo una mirada.
De noche
me observa la mirada.
¿Acaso veo lo que tú ves
o sólo observas lo que crees?
De noche
los ángeles comienzan a pecar.
De noche
el reloj tarda menos en andar.
De noche
el caos regresa a la normalidad.
De noche
yo recorro la ciudad
en búsqueda de alguien
que me quiera acompañar
a hacer sus sueños realidad.
Ángel por un día

Pequeña inocencia
entre luces que no duermen.
Esperanza que es eterna
para los que luchan por la muerte.
Sentada en el suelo,
viendo pasar la gente,
está una pequeña niña
pidiendo por su suerte.
Rodeada de comida
y de vida artificial,
este ángel muere de hambre
como pecado capital.
Rosto ennegrecido
por dormir en suciedad.
Alma aún más afortunada
de las que ella misma ve pasar.
Cansada de esperar,
el ángel se levanta
y comienza a merodear.
Comida rápida,
¿para quién?
No le toca a ella.
Piensa: cómo quisiera
tener la posibilidad
de saborear tan siquiera
un poco de lo que comen los demás.
Se dirige a un hombre
que también muere de hambre,
pero que a diferencia de ella
comiendo se encuentra ya.
Pide una moneda,
el hombre tacaño se molesta,
hace una mueca,
pero al final se da cuenta
de que en nada le afecta.
Le otorga la moneda;
ella sólo da las gracias
y desaparece de la escena.
Tal vez fue suficiente.
Cuando el hombre se da cuenta,
se encuentra en el suelo otra vez,
degustando papas fritas
con mucha avidez.
Para cuando las termina,
ha quedado con sed.
observa nuevamente al mostrador
y quisiera algo de beber.
Voltea a ver al hombre
y éste muy atentamente la ve.
Ella desvía la mirada muy tímida
pero tiene la tentación de voltear otra vez.
Cuando lo hace,
el hombre la llama.
Ella piensa que es un error,
pero una segunda llamada
no puede ser una confusión.
Acude a la mesa
y se queda de pie.
El hombre la observa
y se enternece de lo que ve.
Le otorga su vaso aún con más de la mitad.
Se levanta,
recoge sus cosas
y se va.
El pequeño ángel agradece
y por el popote comienza a succionar.
Por su garganta se deslizan
las deliciosas burbujas de gas.
Cuando deja de beber,
voltea y el hombre ya no está.
Piensa en alcanzarlo
y ver bien la cara de ese ángel
que no verá jamás.
Antes que nada

Antes que nada
quiero decirte
que te ves hermosa
con esa peluca negra
y el vestido ultravioleta.
Me intriga saber cómo te llamas.
Nos conocemos,
pero de nosotros no sabemos nada.
Compartimos una cama
y un mismo sueño.
Me gusta jugar con tu interior
y dejar ahí mi rastro.
Me gusta que me arranques el alma
con las manos.
Estamos condenados
a querernos sin amaros,
pues querer amar no podemos
en esta industria de placer.
Por un momento,
el juego se vuelve
lo único que quiero,
y tú no dejas de ser
lo único que tengo.
Te amo por tu valentía,
por esconder tus ilusiones
tras luces de colores.
Te amo por no ser perfecta,
y por vivir de las pasiones más ocultas
del ser humano.
Después de todo,
quiero decirte
que te ves hermosa
con ese cabello rojo
y ese pantalón a la cadera.
La noche en que te conocí

La noche en que te conocí
era estrellada
y una luna muy hermosa
sobre nosotros se alzaba.
La noche en que te conocí
te vi hermoso,
con tu cabello
cayendo sobre tu rostro.
Tus ojos claros,
profundos,
misteriosos,
buscando por un amor
que no habían encontrado.
La noche en que te conocí
Me desperté con el corazón agitado
tras haberte robado
ese beso de tus labios.
La noche en que te conocí
supe que eso era amor verdadero.
La noche en que te conocí,
te hice un poema
en un idioma
que no sé escribir.
La noche en que te conocí
me abrazaste
y me hiciste sentir feliz.
La noche en que te conocí
yo desperté después
del beso que te robé.
La noche en que te conocí,
me tomaste de la mano
y me invitaste a ir contigo
a ese país,
a ese lugar
para compartir por siempre
nuestra eternidad.
Ahora espero verte cada noche
en mis sueños otra vez.
Nubes

¿Dónde han ido las nubes?
¿A dónde se han llevado el viento?
Se han perdido en el firmamento.
No las veo.
No hay sueños.
No hay nadie que me diga
que estoy en movimiento.
¿Por qué no vienen?
¿A qué le temen?
Ellas ya no me protegen.
Me siento abandonado.
El cielo se mantiene limpio,
no hay quien lo corrompa.
Aquí en la tierra
la vida es sueño.
Allá en lo alto
el sueño es vida.
Mientras tanto,
Aquí se esquiva.
2005
Un lugar llamado hogar

Las lágrimas más amargas
son las que más duelen.
Rompen el corazón
y te acercan a la muerte.
Es en la noche
cuando los recuerdos regresan
y te abrazan en soledad.
El silencio se detiene
y te observa llorar.
Llega el arrepentimiento
y el deseo de regresar
a un lugar
donde alguien esté a tu espera,
donde alguien te dé un abrazo,
donde alguien diga “te amo”,
donde alguien te dé un beso.
Sentir la seguridad de tener un lugar,
un lugar llamado hogar.
Los pensamientos desfilan
y aterrorizan la mente.
Hacen surgir tus miedos
y el sentimiento es diferente.
Lloras amargamente
por estar en esta soledad
que al fin de cuentas
fue lo que siempre
quisiste alcanzar.
Llega el arrepentimiento
de haber abandonado un lugar
donde siempre hay compañía,
donde siempre hay amor,
donde has dejado tu vida.
Un lugar que tiene lugar en tu corazón.
un lugar llamado hogar.
El cielo se oscurece
y puedes oír las gotas
caer sobre el asfalto
lentamente.
Al parecer, dios hace un reflejo
de cómo te sientes tú por dentro.
La noche culmina
y aún sigues despierto,
Pensando seriamente
en todo lo que has hecho.
El frío te cubre
y quisieras estar muerto,
pero hay algo en tu interior
que no te permite hacerlo.
Llega el arrepentimiento
y el deseo de volver a un lugar
donde te arrullen hasta el sueño,
donde encuentres un buen techo,
donde oír un cuento,
donde no haya polvo en la mesa,
ni telarañas sobre tu cabeza,
donde te protejan de tus miedos,
donde cada vez que estés solo
alguien diga un “te quiero”.
Algún día quisieras regresar
a un lugar llamado hogar.
Deja el mundo como está

Estos sueños de papel
que vuelan con el viento,
caen sobre la ciudad,
ensuciando las calles
y sirviendo de alimento
para aquellos animales
que viven de nuestra rutina.
Pero al final
eso es lo que somos:
sólo un simple estorbo
que no aspira a nada más.
no necesitamos de tu ayuda
ni que seas el nuevo héroe
de la era digital.
Regresa del mundo que viniste
y deja el mundo como está.
Nuestra vida es muy difícil;
eso lo sabemos,
pero el mundo no puedo detenerse
a ver los desperdicios
de su diaria producción.
Nuestras manos están acostumbradas
a estar suspendidas en el aire,
expuestas a todos,
esperando por nadie.
Dios no tiene tiempo
para estarnos atendiendo
sólo deja el mundo como está.
No quieras cambiar nada,
estamos bien así.
Es nuestro destino
y así debemos de vivir.
Sigue tu camino
y sólo déjanos en paz.
No quieras hacerte el fuerte,
el justo o el inteligente
y deja el mundo como está.
No queremos compasión,
ni vivir de tu sudor.
Sigue tu camino
y no te metas en problemas.
Nacimos así
y así nos queremos quedar.
No queremos ser estorbo,
así que déjanos en paz
y deja el mundo como está.
Avanzando hacia lo desconocido

Avanzando hacia lo desconocido
se encuentra el lector
frente a su libro.
Es atravesar un muro de cristal
o una cortina de humo
tras la que se encuentran
nuevos mundos y horizontes.
Otros ideales,
otros corazones.
Una trama con historia
o una historia
que algo trama.
Caleidoscopio y sensaciones;
un conjunto de emociones
que tienen sentido,
pero que el lector no conoce
hasta alcanzar lo desconocido.
Las últimas palabras

Cada día que pasa
es otro más,
y nosotros pensamos
que será igual,
pero cualquier cosa puede pasar.
Muchas veces nos quedamos
con el deseo de poder decir algo,
pero no estamos conscientes
de que lo que desconocemos siempre
es el momento de nuestra muerte.
Un adiós,
un hasta luego,
un perdón,
o un nunca más.
Un espérame despierto
o un no te olvidaré jamás.
Son las últimas palabras
las que una expresión pueden cambiar.
Son las últimas palabras
las que casi siempre
se quedan sin usar.
¿Por qué hemos de esperar hasta el final
para decir lo que sentimos?
¿Acaso en vida no obtenemos
lo que más quisimos?
Son las últimas palabras
las que duelen más.
Son las últimas palabras
las que el final pueden cambiar.
Un adiós,
un hasta luego,
un perdón
o un nunca más.
Un espérame despierto
o por aquí puedes pasar.
Un me haré cargo de todo,
un te quiero
o un te perdono.
Un espero tu llamada
o no hay por qué temer,
un estaré contigo siempre
o por siempre te querré.
Estas últimas palabras
que parecen muy sencillas de decir
resultan complicadas
siempre para mí.
Mi cabeza es un lío

Mi cabeza es un lío
y lo admito.
Respiro cada día
sabiendo que será distinto.
Tal vez no me doy cuenta
de que estoy muriendo;
podría ser que la vida
me esté jugando una broma
o que mi corazón esté
volviéndose una sombra.
Mi cabeza es un lío,
pues no logro acomodar
cada uno de mis pensamientos
en el lugar adecuado.
Puede que sea un desconocido
o que no sepa encontrar
las fuerzas que me hacen falta
para volver a pensar.
No hallo razón,
no hay por qué encontrarla.
Cada vez que uno habla
las ideas resbalan hasta la boca
y vuelven las palabras.
No existe la certeza
de que sean las idóneas,
pues nunca sabemos
lo que saldrá de nuestra cabeza.
Pornografía

Un hombre y una mujer,
O al menos eso parece ser,
Están en una habitación.
No hay vergüenza, no hay pudor,
Cuando se trata de satisfacer
Un instinto que se nos dio.
El viento es un remolino
Que gira en esta fusión.
En todas partes, una revolución
Mientras el cuerpo pide auxilio.
Comunión sagrada descartada
De su primera función inmaculada.
Hierven los sentidos y al final aflora
Lo que antes parecía ser muy sencillo.
La ciudad
Mientras es cubierta
Por un rocío de medianoche.
Luces brillantes en la niebla
Y dos sombras a la espera.
¿Acaso es el placer lo único que deseamos
o el deseo lo que transformamos en placer?
¿Acaso la vista es la causante del deseo
o a causa del deseo queremos ver?
Tacita de café

Por alguna extraña razón
tengo la tentación,
pasión inhumana,
de escribir un texto
que resista al tiempo,
la lluvia y el viento
que le causan erosión.
En un instante perdido
tiene lugar un evento
que puede ser falso
o puede ser cierto,
pero que oculta su existencia
tras el velo del olvido.
Un lago obscuro
que se consume al gusto,
dulce o quizá un poco amargo,
pero siempre misteriosos
de su futuro muy incierto.
Por alguna extraña razón,
tengo el presentimiento
de no haber encontrado
aquello que buscaba.
Me haya faltado el sentimiento
o utilizar mi corazón,
pero lo que intenté que fuera para siempre
ahora desaparece con el tiempo
en una tacita de café.
Cristal cortado

Tal como nacimos
nos entregamos a la adversidad
de este mundo:
Primero es energía y vitalidad,
que con los golpes de la vida
se llega a despostillar.
Pero no nos rendimos
porque damos para más.
Tratamos de ser fuertes
antes de sabernos débiles.
Tratamos de evitar el dolor
y esperar misericordia
incluso en el momento de la muerte.
No queremos morir
pero sabemos que es inevitable.
Hemos sido felices
y derramado incluso así
un poco de sangre.
Tantos sueños,
tantos recuerdos
pueden almacenar los objetos.
No tenemos la valentía
de desempolvarnos
y deshacernos de ellos,
pues nuestra memoria está ahí.
No queremos perder nada de lo que tenemos.
Almacenamos basura
aunque para nosotros no sea así.
Objetos inservibles,
algunos de medio uso.
Regalos que ya no existen
y memoria dispuesta en un bazar
que va llenando espacio.
Cosas a las que mientras más nos aferramos
es más complicado que dejemos ir.
Sentimiento indiscutible:
amor sobresaturado
dentro de una vajilla
de cristal cortado.
La balsa de piedra

Del este al oeste
va la balsa de piedra:
sin rumbo,
sin promesa,
alejándose del viejo mundo.
Una pregunta sin respuesta.
¿A dónde va?
Un encuentro
de caminos.
Un crucero
sin destino.
De norte a sur
va la balsa de piedra:
sin rumbo,
sin promesa,
buscándose otro mundo.
Miles de preguntas
sin respuesta.
¿A dónde irá?
¿Cuál será su destino?
Esta balsa sobre la que viajan hombres
tratando de buscarle a su vida un sentido
¿A dónde irá?
La verdad está siempre a nuestra espera
hasta que un día no podemos ya huir de ella.
Las rosas no son rectangulares

Un amor distinto,
inocente,
en la inmensidad de un jardín
común y corriente.
Una flor
que no es lo que parece.
Una mujer
que se deja llevar
por la fragancia
que la hace soñar,
pero que engaña
sin que lo lleguen a notar.
Una flor insensible,
con más espinas
que las de costumbre,
se hace pasar por rosa
para que alguien la acoja
y después pueda llenar
çcon su veneno mortal.
Una belleza aparente
dentro de un ser
completamente diferente.
Sensación jamás sentida antes,
lluvia de espirales,
veneno que dulcemente
envuelve la mente.
Mensajes subliminales;
las rosas no son rectangulares.
Espada

Un cobarde ha destrozado
la mejor arma de combate
que un hombre
pudo haber creado:
una espada,
que pudo haber sido cualquier otra,
estuvo bien guardada
hasta el momento
en el que comenzamos la batalla.
Cada pelea,
Cada palabra.
Arma de poder
que se corrige a sí misma,
que permanece en el tiempo,
pero que no es inmune
al fuego,
al agua
y a su contrapeso.
Un hombre ha destrozado
la mejor arma de combate
que la humanidad
pudo haber creado.
Acompañándome siempre
en cada encuentro,
la espada dio su mejor esfuerzo;
sufrió, cayó,
la levanté
y luchamos juntos otra vez.
La mejor espada que un guerrero pudo poseer,
ahora poseída por el mejor guerrero
que la espada podría tener.
Lágrimas

Me siento impotente
por no poder hacer más.
Me doy pena a mí mismo
por esta inseguridad.
Pensé que sería sencillo
pero jamás consideré
que mientras más quiere lograr uno
más quieren verle a uno caer.
Tal vez no lo entiendo,
puede que me haga falta por ver,
pero yo quisiera saber
por qué estas lágrimas
aún no dejan de caer.
Es nadar contracorriente,
querer navegar en la tormenta;
detener el tiempo,
intentar borrar una promesa.
Tal vez no lo entiendo,
puede que no quiera aceptar,
pero me gustaría creer
que esto aún se puede lograr.
Hoy sólo te pido un poco de tu tiempo;
me duele que me digas
que no tienes unos minutos para mí
cuando yo,
sin pensarlo,
di mi vida entera por ti.
Tal vez no lo entiendo
o no lo quiero aceptar,
pero sé muy bien
que esta ocasión
me toca fracasar.
Puede que no lo quiera aceptar
o que me haga falta por ver,
pero yo quisiera saber
por qué estas lágrimas
aún no dejan de caer.
Los hombres no usan el cabello largo

Los hombres no usan el cabello largo
Ropa de moda
es lo que ahora importa.
Piercings,
tatuajes
o probar cosas salvajes.
Con las tecnologías
y el ciberespacio,
¿qué más necesitamos?
Violencia,
secuestros,
¿cuál es la diferencia
si hoy en día
todos ya estamos muertos?
Drogas,
alcohol,
¿qué tienen de malo
si a todo eso le añadimos también
un buen cigarro?
¿A quién culpar
de tal revolución:
a nuestros gobernantes
o a la televisión?
Vivimos hoy en la era digital
en la que pensamos
que tenemos el control.
Sin embargo, no sabemos
que eso es un error.
Te amo,
te odio,
pero ni siquiera te conozco.
Tener sexo contigo
es lo único que quiero.
Hombres,
mujeres;
no importa ya quién sea,
todo lo que ahora importa
son los años de experiencia.
¿Y a quién culpar
de tal revolución
si los valores familiares
ya están en extinción?
Hoy en día
todos buscan
tener un poco de razón,
pero nadie se da cuenta
de que todo es una confusión.
Esto no es lo que esperamos,
¿quién estará dispuesto
a poner en juego el corazón?
Recuerdo de un olvido

Extraño tanto el pasado.
Cada momento que pudimos haber vivido
fue perfecto,
o al menos eso dices.
En cada foto existen dos personas:
una es como tú
y la otra dices que soy yo.
Pero yo no soy así,
de hecho ya no sé quién soy.
Desconozco todo sobre mí,
no sé qué me sucedió,
pero ahora me siento perdido y solo.
No conozco a nadie alrededor.
Desearía ser el de antes
aunque no sepa siquiera cómo era.
Me gustaría despertar cada día
sabiendo quién me acecha en el espejo.
Me gustaría vivir cada día
sabiendo que es el último de mi vida.
Espero un alivio
y recobrar algún día todo lo que he perdido.
Un recuerdo de un olvido,
es todo lo que pido.
Tormenta eléctrica

Murmullos sin respuesta.
Alguien camina por el muelle,
ve al cielo
y se da cuenta
de que se acerca una tormenta.
Palabras olvidadas
y promesas sin cumplir.
Hay un hombre a la espera
de algo que jamás verá venir.
El viento es una amenaza,
la marea está agitada
llevando en cada ola
un pensamiento a la deriva.
Los relámpagos y su estruendo
vuelven el paisaje
en una atmósfera de suspenso.
Un acorazado siniestro
en el que la muerte se aproxima.
Un sintetizador que va en aumento,
un piano que suena débil.
Una trompeta sin aliento
y unos violines en silencio
formando una canción fuera de tiempo.
Sube una escalada
y se levanta la orquesta.
Sonidos ahogados
y percusiones esperando
por la misma línea otra vez.
Lluvia interminable,
un frío incontrolable.
Gritos en la niebla.
Una luz que da vueltas
y al final una escalera
por la que suben como hombres
y bajan como sombras.
Perdido en la marea,
un faro sin respuesta.
Se acerca la tormenta.
El sueño de la reina

El sueño de la reina
es ser inmortal,
y su objetivo logrará
haciendo a un lado a los demás.
El reino es una fantasía,
un infierno disfrazado de opulencia,
donde todos mueren de hambre
mientras se enriquece la realeza.
Una reina que quiere ser una diosa,
mientras un hombre pelea contra la muerte.
Maldad encerrada en una rosa
que llegó al jardín por accidente.
Sus ojos quieren verlo todo;
lo que no tiene es lo que desea.
Una reina a la que todos consienten.
¿Qué será lo siguiente que ella quiera
que no sea parte de lo que el pueblo tiene?
No se oyen las trompetas
para anunciar este desastre
al que nadie atención presta.
Un derroche de orgullo.
Ambición en cada suspiro;
Un minuto de silencio:
El rey ha muerto;
Dios nos proteja de su mujer.
El amor es lo peor

El amor es lo peor
y no se puede negar.
Es un mal sabor de boca
que te deja en el alma
y que no se va del corazón.
Llega y te conquista
y no te deja vivir en paz;
es un amor a primera vista
que por poco te llega a matar.
El reloj no avanza,
no descansa,
y eso te preocupa,
pues sabes que llegará la angustia.
El amor es lo peor
y no se puede negar;
te hace actuar como un tonto
y dejarte llevar
por el sentimiento
sin importar el corazón.
El amor es lo peor
y no se puede negar.
No está cuando lo necesitas;
cuando lo quieres, se va,
y cuando lo tienes
no es lo que querías.
El amor es inservible
y sólo te deja dolor.
El amor es utopía,
es una ecuación,
una teoría
y simple abstracción.
El amor es lo peor.
El sueño de alguien más

De pie,
en el escenario.
Levanto la mano
mientras la gente grita
y se levanta
en un estrépito de aplausos.
Destellos de luces,
sonrisas y abrazos
que no parecen terminar.
Alguien llora
y me da las gracias.
Por dentro,
yo estoy destrozado,
pues estoy viviendo
el sueño de alguien más.
Alguien me observa
desde algún lugar.
Siento la mirada;
mi presencia desgarrar.
Busco con mis ojos
y trato de encontrarla,
pero no está ahí.
Sin embargo, aún me observa
en algún lugar del mundo
o de la ciudad.
Se encuentra observando
el éxito de un desconocido que,
conociéndolo,
logró robar
el sueño de alguien más.
No fue mi intención,
pero las circunstancias se dieron
y aproveché la situación.
Tú bien sabías
que necesitaba el dinero
para recuperar mi reputación.
Vivo ahora con dolor,
por ver en el fracaso
de quien debió estar aquí el día de hoy,
pero soy consciente
de que tengo la razón:
de ser yo quien está al frente
pues merezco lo mejor.
No me arrepiento
de ninguna acción;
al contrario,
siento que es extraordinario
tener el reconocimiento
de los demás.
Un tonto enamorado

El amor es sorpresivo,
llega sin aviso.
A veces no lo quieres,
a veces das todo por conseguirlo.
El amor se convierte
en una obsesión;
empieza como un síntoma
y termina siendo una decepción.
El amor no es como lo piensas,
pues no se lleva con la razón.
El amor no es de vez en cuando;
puede que de cuando en vez.
El amor no es un paseo por el parque,
un oso de peluche
o un labial color carmín.
El amor no es dejarle todo al tiempo;
no es soñar con ser perfecto.
El amor no es sólo un beso.
El amor no es tomarse de la mano
ni sentirse encadenado.
El amor es complicado
y más aún
para un tonto enamorado.
27 gramos (II)

No existe sentido,
no en esta dirección;
ya nada sirve
para cambiar la situación.
Lo que yo quiero ahora
espero que no sea un error;
el camino hacia la muerte
es mi decisión.
Mi vida no es indigna,
nunca me hizo falta amor;
es sólo que ya no quiero
seguir viviendo este dolor.
El hombre es perfecto,
mejor que nadie lo sé yo,
mas no quiero ser una molestia
para ninguno de los dos.
No tengo el derecho
para jugar a ser dios,
pero tampoco tengo
de vivir, la obligación.
Yo espero la muerte
esperando no encontrar dolor,
El camino hacia la muerte
espero verlo hoy.
No existe sentido,
no existe dirección,
ya nada sirve
para revocar mi decisión.
Y para que lo sepan,
ya no me arrepiento
de ser quien soy.
Reflexión

A veces las palabras no son suficientes para expresar lo que sentimos.
Y más aún escribirlas en un pedazo de papel.
Tengo las ideas que atraviesan por mi mente pero no las puedo acomodar.
Las palabras vuelan sin ningún orden, como mariposas en primavera, y no encuentro la mejor manera para comenzar.
Se cierra uno de los capítulos de un libro…
Habrá un lápiz que se quedará a la mitad;
las voces serán recuerdos,
la pared se transformará en un eco de las risas, llantos e ilusiones que vivimos en algún lugar.
A veces las palabras no son suficientes para expresar lo que sentimos. Pero hoy hay que partir.
Todo lo que tenemos detrás servirá de apoyo para lo que viene.
La experiencia nos hace fuertes para afrontar el futuro. Somos más viejos que ayer.
Siempre habrá algo por vivir. Nada es principio, nada es fin.
No somos los más fuertes ni los más débiles.
Ni los más grandes e inteligentes.
Somos únicos y no debemos perder el tiempo buscando raíces en la superficie. La vida está llena de momentos que parecerán insignificantes, pero que son más valiosos que mucho de lo que nos ilusiona el día de hoy.
No somos inmortales ni todopoderosos, pero sólo de algo deberemos tener certeza:
Es absurdo buscar el fin de la propia existencia,
cuando es la propia existencia el único fin.
Enamórame

Dime que me amas
con esas palabras
que bien sabes usar.
Hazme un poema
y léemelo en voz alta;
quiero sentirme amada
y saber que tú eres quien me ama.
Bésame dulcemente
y disfruta ese momento.
Hazme sentir libre y comprendida.
Yo sé que estás solo;
por eso quiero acompañarte
para tenernos el uno al otro
y así por siempre amarte.
Quiero que me veas,
que digas lo que sientes.
No seas tímido,
ven y dímelo,
que yo ya tengo mi respuesta.
Regálame una rosa
o cualquier otro detalle.
Escríbeme una carta
o salúdame en la calle.
Ve a mi casa
o llama de perdida.
Mándame un mensaje
para que nos veamos
a escondidas.
Dame tu hombro
para sentirme comprendida.
Dame tu amor
por el resto de tu vida.
Dime que me amas
usando esas palabras
que bien sabes usar.
Quiero sentirme amada
y saber que eres tú
la persona que me ama.
Háblame del futuro

Cada palabra es un tesoro;
en cada recuerdo está tu rostro.
Las maravillas que me dicen
me hacen quedar impresionado.
Otra forma de vida
en un mundo a la inversa.
Como el reflejo de un espejo
que imagino en mi cabeza.
Cuando yo veo luz
tú duermes muy tranquilo;
cuando yo descanso,
tú estás trabajando.
Las horas nos separan
en un mismo momento.
un aquí y ahora
en un mismo hemisferio.
Cada vez que tú me hablas
iluminas mi mirada
haciéndome sentir seguro.
Háblame ahora
sin pensarlo.
Dime cómo está el otro lado del mundo,
háblame hoy:
háblame del futuro.
Viaja la ilusión,
viaja la distancia
en un mundo extraño
sin tiempo y sin espacio.
Son ondas
de amor correspondido;
sonidos para mí de día
para ti de noche.
Relatividad absoluta
para quien le importe.
Te imagino igual,
pero sé que has cambiado.
Aún así te sigo amando igual que antes.
Nuestro amor aumenta
con esta lejanía
ya no espero el día
para verte regresar.
Mientras tanto
seguiré esperando
cada noche en cada día
y todos los días en cada noche
a escuchar tu voz tan dulce
emanando de tu cuerpo.
No importa la hora,
no importa el momento;
estar contigo
es lo único que quiero.
Háblame hoy
y dime cómo está
el otro lado del mundo.
Háblame hoy,
háblame del futuro.
Espíritu

Todo lo que hice,
todo lo que creé,
todo en lo que creí,
todo por lo que luché,
todo por lo que hablé,
todo por lo que callé,
todo por lo que me frustré,
todo por lo que no pude reír,
todo por lo que me esforcé,
todo por lo que hice,
todo por lo que no pude hacer
ahora dan un hermoso fruto
que no es dinero
ni diamante,
sino algo más importante:
la satisfacción de haber hecho todo
sin esperar recibir nada a cambio.
Quien tiene el don de la palabra
ha ganado la batalla.
Camino hacia el sol

Si la luna se derritiera
y llorara su vida,
y sobre ti derramara
dulce caricia,
yo no me preocuparía,
pues tú no debes nada
de juicio o de palabra.
Eres como un tierno espejismo
que ilusiona al sediento
y lo hunde en alegría
de haber encontrado al fin
el término de su monotonía.
Sobre piel de cristal
camina el sabio,
el tonto
y cualquier otro
que busque la respuesta
a cuya pregunta
siempre ha estado buscando,
y la encontraría con asombro
descubriendo al fin
que tiene la posibilidad de ser feliz
sin necesidad de llorar,
morir o trabajar,
por siempre hasta el final,
viendo el mundo pasar
y envejeciendo el exterior.
Camino hacia el sol
cada vez que yo vengo,
cada vez que yo voy.
Camino sin pendiente
ni preocupación;
de frente,
pues no temo no tenerte
porque yo ya sé bien quién soy.
Por cada vez que te vi mentir
sólo agradeceré el momento
en el que llegue a ti
el dolor y el sufrimiento,
y en tu conciencia se clave la aguja
que destruya tu corazón.
Podré quedarme de pie
y cruzar mis brazos al saber
que yo siempre tuve razón al decirte:
«cálmate de tanta miel
que el mundo no es tan rosa como tú crees».
Yo camino hacia el sol
cada vez que te veo
cada vez que te digo adiós.
Camino sin remordimiento
ni temor,
pues en todo momento
yo sé bien a dónde voy.
La misma historia de siempre

Un chico y una chica
en un día cualquiera
buscan tener una aventura… no por amor,
sino por prisa,
como el resto de sus vidas.
Es lo que siempre ocurre
en una noche que podría ser diferente.
Música electrónica
y un poco de alcohol
es todo lo que necesitan para perder el control.
Es la misma historia de siempre.
Una exhibición sin censura
es el gran detonador
que esta noche oscura
necesita para cambiar la situación.
Despierta entre la multitud
una mirada al acecho
que procura a su víctima.
Valor y un poco de actitud
y tal vez de otra cosa más al sur
para proponer una relación íntima
entre tanto ruido estridente.
Es la misma historia de siempre.
Unos tragos y una charla,
juego de miradas y un juego de labios
que se transformará sin pensarlo
en un roce de manos.
La temperatura sube y el deseo va en escalada.
La explosión y un silencio
y entonces todo acaba.
Al día siguiente la resaca.
Nadie se arrepiente pues ambos lo esperaban.
Es la misma historia de siempre.
Un beso de despedida,
un momento de fotografía,
una chica que ya conoce el sexo
y un chico que no verá de nuevo.
Afuera es alegría,
pero dentro de ella se gesta algo.
No vida, sino muerte,
que no notará hasta sufrir
las consecuencias de sus actos.
Es lo que sucede en una noche de pasión.
Es la misma historia de siempre.
No quiero crecer

Camino hacia el frente,
con los ojos cerrados
buscando hacer camino
sin tropezar con otra gente.
Trato de permanecer tranquilo
sin dejarme abrumar por las hojas
que a mi paso se desprenden
en este caminar sombrío.
Busco rescatar las mariposas de mi mente
antes de que migren a otro invierno,
mas sé que no soy fuerte
para evitar que se vayan con el viento.
No quiero ver el dolor
que he de sufrir
al verte cambiar
y perderte con el tiempo.
No quiero ver cómo caen dentro de mí
aquellos años del silencio.
No quiero ver lo que ha de suceder.
No quiero que me digas lo que más temo escuchar.
No quiero saber lo que tú quieres hacer.
No quiero crecer.
Me abstengo de mirar al exterior
pues cada vez que lo hago
ya es otro momento
que no quiero olvidar.
Mi sueño es estar contigo siempre,
pero sé que como vamos
será otra nuestra suerte.
Tengo miedo de mirar
y ver a otro ser dentro de mí.
Tengo miedo de que no me reconozcas
o que lo mismo te pase a ti.
Tengo miedo a que me olvides,
no quiero que nada cambie en mí.
Estoy triste por lo que
ya no soy
y por lo que mañana
no recuperaré.
Tengo miedo de aceptar
que algún día hemos de cambiar.
No quiero que me digas
lo que más quiero escuchar.
No quiero crecer.

Después de la tormenta
queda el silencio.
Aire de dolor;
angustia,
destrucción.
Después de la tormenta
llega la agonía,
se desvanece la vida
y queda expuesta la muerte.
Después de la tormenta
llega el hambre,
la enfermedad,
la peste.
Después de la tormenta
queda la duda
y la esperanza de que algún día
llegue la ayuda.
Después del sufrimiento
llega la calma.